El hecho ocurrió durante la tarde del sábado, en el sector destinado a las visitas, cuando una mujer mayor de edad, se presentó para ingresar al penal. Como parte de los protocolos habituales de seguridad, el personal penitenciario realizó una requisa corporal preventiva que resultó determinante para detectar una maniobra ilegal cuidadosamente planificada.
Durante el control, los agentes constataron que la visitante ocultaba un profiláctico en el interior de vagina. Tras la extracción, se halló un envoltorio de color rosado que contenía distintos paquetes y globos de látex, una modalidad de ocultamiento que suele utilizarse para intentar burlar los controles de ingreso.
Al avanzar con la inspección, se detectaron dos envoltorios con sustancia vegetal, uno de color oscuro y otro transparente. Los test orientativos confirmaron que se trataba de marihuana. El pesaje posterior arrojó un total de 14,46 gramos, una cantidad significativa si se tiene en cuenta el contexto carcelario y el destino final de la sustancia.
Pero el hallazgo no terminó allí. Dentro de los globos de látex se encontraron 60 comprimidos blancos, que tras las pruebas correspondientes dieron resultado positivo para metanfetamina, una droga sintética de alto impacto, poco habitual y especialmente peligrosa dentro de establecimientos penitenciarios.
Gracias a la intervención oportuna del personal de requisa, la droga no logró ingresar a la unidad, que aloja principalmente a personas condenadas por delitos no violentos y que se encuentra bajo un régimen de baja seguridad. La detección temprana permitió preservar la seguridad interna, la salud de los internos y el normal funcionamiento del penal.
Finalmente, se dio intervención a la Justicia, que dispuso el secuestro de la totalidad de la sustancia y el inicio de una investigación.