La causa se inició tras la denuncia de una mujer que, al regresar a su vivienda en el barrio Grand Park, constató que personas desconocidas habían ingresado tras violentar el inmueble y se habían llevado televisores, teléfonos celulares, prendas de vestir, calzado y otros objetos de valor. Además, los delincuentes sustrajeron varios pares de zapatos que se encontraban almacenados en un contenedor ubicado en el exterior de la propiedad.
A partir de distintos indicios hallados durante un rastrillaje en las inmediaciones, los efectivos comenzaron a reconstruir el recorrido realizado por quienes cometieron el robo. Restos de cajas de calzado y otros elementos abandonados sobre la vía pública guiaron la investigación hasta un domicilio cercano, donde la Justicia autorizó un allanamiento.
La diligencia judicial arrojó resultados positivos. En el inmueble fueron secuestrados once pares de calzado, entre zapatillas deportivas, botas, sandalias y suecos de distintas marcas, además de jeans, remeras y dos bolsos denunciados por la víctima. Todos los elementos quedaron a disposición de la Justicia para su reconocimiento y posterior restitución.
Durante la inspección del domicilio surgió además un hallazgo de gran relevancia para otra investigación. El personal policial encontró una moto cuyo chasis registraba un pedido de secuestro vigente por un robo denunciado semanas atrás. En otra habitación también fue localizado el motor correspondiente a ese mismo rodado, por lo que ambos elementos fueron secuestrados por disposición de la Fiscalía.
Como resultado del procedimiento, un hombre de 36 años quedó a disposición de la Justicia, mientras que el Gabinete de Criminalística realizó las pericias correspondientes sobre todos los elementos secuestrados.
El procedimiento refleja la importancia del trabajo investigativo y del análisis de los indicios recolectados en el lugar del hecho para poder resolver el robo.
