Tomar agua limpia es muy importante para cuidar la salud.
Si el agua que usás no viene de una red segura o no sabés si está bien tratada, podés limpiarla en casa para que sea más segura para tomar.
Estos métodos ayudan a eliminar microbios como bacterias, virus y hongos, pero no quitan sustancias tóxicas o químicas que pueda tener el agua.
Si el agua está sucia o turbia
Limpiarla antes de desinfectarla
Si el agua tiene tierra, barro o se ve turbia, no debe consumirse así.
- Dejala reposar en un recipiente limpio para que la suciedad se asiente en el fondo
- Luego, pasala con cuidado por una tela de algodón limpia, doblada varias veces, para que quede más clara
- Si volvés a usar la misma tela, lavala bien y hervila antes
Formas de desinfectar el agua
Cuando el agua ya está más clara, podés elegir una de estas dos opciones:
- Hervido: Herví el agua durante 5 minutos desde que comienza la ebullición fuerte. Mantené el recipiente tapado y dejá enfriar antes de consumirla.
- Cloración con lavandina: También podés desinfectarla usando lavandina apta para este fin. Agregá 2 gotas por cada litro de agua. Después, dejá reposar durante 30 minutos antes de consumirla. La lavandina debe ser común, sin perfume y apta para desinfección de agua.
Recomendaciones importantes
- Guardá el agua en recipientes limpios, con tapa y de uso exclusivo para este fin
- No utilices envases que hayan contenido productos químicos
- Cuidar el agua también es cuidar la salud de toda la familia