Tu patio puede convertirse en refugio o criadero de insectos, roedores y otras plagas que afectan la salud de las personas y el entorno.
Mantenerlo limpio ayuda a prevenir enfermedades, reducir riesgos en el hogar y mejorar los espacios para disfrutar en familia.
¿Por qué es importante?
Un patio limpio:
- Disminuye la presencia de plagas
- Reduce la posibilidad de contraer enfermedades
- Evita posibles accidentes domésticos
- Disminuye el uso de insecticidas
- Mejora los espacios para la recreación familiar
¿Qué podés hacer?
- Desmalezá alrededor de tu vivienda y evitá la acumulación de pasto alto
- Mantené el patio libre de residuos y de heces de mascotas
- Lavá, cepillá, tapá, volteá o tirá los recipientes que puedan juntar agua, como baldes, botellas o macetas
- Evitá la formación de charcos y, si aparecen, cubrilos con arena o tierra
- Si tenés compost, mantenelo siempre bien tapado
Cuidá también la basura
- Realizá un buen manejo de los residuos
- Cerrá bien las bolsas, sacalas cerca del horario de recolección y colocalas en un cesto cerrado y elevado
- Esto ayuda a evitar malos olores, insectos y roedores
Protegé tu casa
- Revisá que los desagües de la vivienda funcionen correctamente y no estén tapados
- Colocá mosquiteros en puertas y ventanas
- Tapá grietas y huecos en paredes, techos, pisos y aberturas para evitar el ingreso de plagas
- Evitá acumular leña y escombros donde puedan refugiarse arañas, serpientes o roedores
Dentro del hogar
- Guardá los alimentos en envases cerrados
- No dejes restos de comida acumulados en la cocina
- Usá recipientes de basura con tapa
- Mantené alejadas las camas de las paredes y utilizá mosquiteros en zonas donde haya presencia de mosquitos
Un hábito simple que hace la diferencia
También es importante limpiar el tanque de agua al menos una vez al año y mantenerlo siempre tapado.
Un patio limpio es una forma simple de cuidar tu salud y la de toda tu familia.